
La primera vez que te vi no pude evitar pensar, me quiero acostar contigo. Hoy día las cosas han cambiado, yo se que algo no esta bien, lo supe porque lo vi en tus ojos y por que antes las cosas no eran así. Sin embargo no puedo olvidarte así que me arregle para ti, elegí cuidadosamente el mejor de mis vestidos, el mas atrevido, ese que solo puedo usar contigo, mi piel se erizo un poco de solo imaginar lo que pensarías cuando me vieras. Espere tranquilamente tu llegada cuando por fin estabas ahí me acerque tímidamente a saludarte con un beso en la mejilla pero la tentación fue mucha y no pude evitar rozarte aun sabiendo que todo era un error. Nos sentamos un momento para conversar pero aunque estábamos frente a frente, mirándonos fijamente nadie decía nada, camine hacia ti y te tome la mano para que camináramos juntos hacia la mesa donde había preparado una cena para ambos, sentí unas ganas de abrazarte que disimule a duras penas, tomaste mi mano fuerte esta claro que te diste cuenta de toda la situación, sin mirarnos caminamos juntos a la mesa. La conversación era fría, cosas sin importancia ¿como estas?¿que has hecho? en fin. Yo no podía concentrarme auque aun era solo una sospecha, ese sentimiento no cedía, no me abandonaba, mientras te miraba podía imaginarte amándola a mis espaldas, burlándote de mi, traicionándome con absoluto cinismo, pero tu, que creías que yo era la entupida, no te dabas cuenta, no habías notado que yo lo sabia todo, mientras seguías hablando yo no dejaba de pensar ¿será posible que piense que todo esta bien?. Da igual el hecho de que ayas sido un puto conmigo no quiere decir que yo tenga que pagarte con la misma moneda, volare mas alto que tu, te daré una lección que nunca olvidaras.



